
Un detector no encuentra la fuga. La encuentra quien sabe leerlo.
El equipo de detección no es un aparato: son cuatro instrumentos que responden preguntas distintas. Esto es lo que hace cada uno, y lo que ninguno puede hacer solo.
La red pierde presión con todas las llaves cerradas. Eso confirma que hay fuga antes de buscarla. Si la aguja no se mueve, el problema es otro y se busca en otro lado.
Qué hace cada instrumento
Ninguno sustituye a los demás. Se usan en orden, y cada uno acota lo que el siguiente tiene que buscar.

Manómetro
Confirma
Si la red pierde agua, cuánta presión cae en cuánto tiempo, y si la pérdida está en la línea fría o en la caliente al probarlas por separado.
Dónde está. Una red puede perder la misma presión por una picadura bajo el piso o por un flotador de tinaco abierto.

Geófono
Escucha
Dónde suena más fuerte el escape. El agua a presión que sale por una grieta produce un ruido constante que viaja por la tubería y por el material del piso.
Nada en una fuga sin presión, como un desagüe roto. Y pierde sensibilidad con ruido de calle, bombas encendidas o tubería de plástico enterrada en tierra suelta.

Correlador
Calcula
A qué distancia está la fuga entre dos puntos de contacto, comparando en cuánto tiempo llega el mismo sonido a cada sensor. Útil en tramos largos y enterrados.
Poco en tramos cortos o con muchos cambios de material, donde el sonido viaja a velocidades distintas y el cálculo se desvía.

Gas trazador
Delata
Por dónde sale. Se introduce un gas inofensivo y más ligero que el aire en la tubería vacía; asciende por el terreno y se detecta en la superficie sobre el punto de salida.
No sirve con la tubería en uso: hay que vaciarla. Y en losas selladas el gas puede recorrer una junta antes de salir, así que se combina con la escucha.
Cómo se combinan en una visita
El orden no es capricho: cada paso reduce la superficie donde el siguiente tiene que buscar.
Se acota la red
Se cierra por secciones y se presuriza cada una. Eso separa la toma, la cisterna, el tinaco y la red interior, y descarta lo que no pierde.
Se recorre el trazo
Escucha sobre el recorrido de la tubería en la sección que sí pierde. Los cambios de dirección concentran la mayoría de las fugas.
Se confirma el punto
Correlación o gas trazador para fijar el sitio con precisión antes de marcarlo. Solo entonces tiene sentido hablar de abrir.
Lo que un equipo no puede resolver
Hay fugas que el mejor instrumento no oye: las de muy bajo caudal en tubería de plástico bajo relleno, y las que solo aparecen cuando la presión sube de madrugada. En esos casos la prueba se repite en otro horario o se sectoriza más fino. Preferimos decirlo antes que cobrar una visita que no concluye.

Si el medidor gira y no ve el agua, es momento de medir
Escríbanos con su colonia y lo que nota. Le confirmamos la visita y qué conviene tener accesible: el medidor, las llaves de paso y la ubicación de cisterna, tinaco y calentador.